Ofrece pautas de actuación ante situaciones como el pacto de silencio, los cambios de unidad de convivencia, las discordancias entre familiares, la confidencialidad, la sobreprotección y el paternalismo o la planificación anticipada de cuidados.
Con el título “Decidir juntos. Conflictos éticos y búsqueda de acuerdos en el cuidado”, el quinto cuadernillo de Cultura ética en residencias, impulsado por el Comité de Bioética Asistencial de Amavir (CBA), aborda las cuestiones que pueden surgir en la relación entre las personas mayores, sus familias y los profesionales que las atienden, y ofrece herramientas para afrontarlos desde el diálogo, el respeto a la autonomía y la búsqueda de acuerdos.
El cuadernillo parte del concepto de bioética relacional, una corriente que entiende que las decisiones éticas no dependen únicamente de la autonomía individual, sino también de las relaciones humanas, el contexto social y la interdependencia entre las personas. La relación entre profesionales, personas usuarias y familias se convierte así en un elemento esencial del cuidado, con una influencia directa en la calidad de la atención y del acompañamiento.
Desde este enfoque, el documento analiza algunos de los conflictos que aparecen con mayor frecuencia en el día a día de los centros residenciales: ¿qué ocurre cuando la familia quiere proteger a una persona ocultándole información sobre su salud? ¿Quién debe decidir cuando el criterio de los profesionales y el de los familiares no coincide? ¿Hasta dónde se puede limitar la autonomía para evitar un posible riesgo? ¿Qué información puede compartirse con la familia? ¿Cómo actuar cuando existen desacuerdos entre familiares o situaciones de sobreprotección?
Autonomía, protección y diálogo como claves para decidir
El documento sitúa la autonomía de la persona usuaria como uno de los principios fundamentales de la relación asistencial: reconocer su derecho a tomar decisiones sobre su propia vida y tratamiento, incluso cuando su familia mantenga una opinión diferente. Junto a ella, incorpora otros principios como la beneficencia y la no maleficencia, la confidencialidad y privacidad, la justicia y equidad y la ética del cuidado.
La familia ocupa también un lugar fundamental como red de apoyo y cuidado, aunque su voluntad no siempre coincide con la de la persona mayor o con el criterio profesional. Ante estas situaciones, el cuadernillo pone el foco en la mediación, la comunicación y la búsqueda de consensos, manteniendo siempre en el centro el bienestar, la dignidad y la voluntad de la persona atendida.
Uno de los riesgos sobre los que alerta la publicación es convertir la protección en una limitación injustificada de la autonomía. En este sentido, recuerda que las restricciones deben responder a riesgos reales, valorados y proporcionados, y no únicamente al temor de que algo pueda ocurrir. Antes de retirar espacios de decisión, propone buscar soluciones intermedias y compartidas que permitan compatibilizar seguridad y autonomía.
Casos reales para trasladar la bioética al día a día
Una de las principales aportaciones del cuadernillo es su orientación práctica. A través de situaciones surgidas en el ámbito residencial, el documento analiza once grandes ámbitos de conflicto: el pacto de silencio, los cambios de unidad de convivencia, el autogobierno, las discordancias entre familiares, la confidencialidad, la sobreprotección y el paternalismo, los conflictos de intereses entre familia y persona usuaria, la negligencia y el abandono familiar, la planificación anticipada de cuidados, la diversidad cultural y los límites emocionales en la relación profesional.
Los casos muestran que no siempre existe una respuesta sencilla o única. Frente a ello, el Comité propone valorar cada situación de manera individualizada, escuchar a todas las partes y favorecer decisiones compartidas. La atención centrada en la persona exige tener en cuenta no solo su situación clínica, sino también su historia de vida, sus preferencias, sus valores y aquello que continúa siendo importante para ella.
El cuadernillo presta especial atención a la planificación anticipada de cuidados, como herramienta para que las preferencias y deseos de la persona puedan orientar las decisiones presentes y futuras, así como a la necesidad de evitar que la familia sustituya la voluntad de una persona que mantiene capacidad para decidir. También incorpora la diversidad cultural como una dimensión esencial del cuidado, recordando que la lengua, las costumbres y las referencias culturales forman parte de la identidad de la persona incluso cuando existe deterioro cognitivo.
En definitiva, esta nueva publicación supone un paso más en el compromiso del Comité de Bioética de Amavir por trasladar la reflexión ética a las situaciones concretas que afrontan diariamente los equipos de los centros. Porque cuidar no consiste únicamente en proteger o evitar riesgos: implica también escuchar, deliberar, respetar la autonomía posible y construir acuerdos que permitan ofrecer una atención verdaderamente centrada en cada persona.
Comité de Bioética de Amavir
El Comité de Bioética Asistencial de Amavir, creado a principios de 2019, está formado por un equipo de personas procedentes de distintas disciplinas profesionales cuya misión es promover, fomentar, difundir e impregnar la cultura ética de la atención en los centros de Amavir para mejorar la calidad asistencial de las personas usuarias, fomentando buenas prácticas entre los profesionales para alcanzar una atención integral a las personas mayores. El comité organiza una jornada anual sobre cuestiones de bioética asistencial y los cuadernillos publicados hasta ahora han versado sobre intimidad, edadismo, acompañamiento en el final de vida y afectividad y sexualidad en personas mayores.




