Con la tercera edad, son habituales los cambios físicos y cognitivos, como la pérdida auditiva, que puede afectar a la memoria o la concentración. Para frenar esta evolución y el impacto en el día a día, es crucial analizar las causas de la pérdida de audición en el adulto mayor.
- La pérdida de audición en el adulto mayor es un proceso frecuente asociado al envejecimiento, siendo la presbiacusia una de las causas más comunes y progresivas.
- Existen otros factores que pueden agravar la pérdida auditiva, como la exposición prolongada a ruidos intensos, la acumulación de cerumen, ciertas enfermedades y el uso de medicamentos ototóxicos.
- Algunos factores de riesgo, como la genética, los hábitos de vida y determinadas enfermedades crónicas, pueden acelerar el deterioro de la capacidad auditiva.
- Detectar de forma temprana los síntomas, como la dificultad para seguir conversaciones o la necesidad de subir el volumen de los dispositivos, es clave para evitar un mayor impacto en la calidad de vida.
- La prevención, las revisiones periódicas y el uso de soluciones como audífonos o implantes permiten mejorar la audición, favorecer la comunicación y mantener el bienestar de las personas mayores.
Por qué la edad afecta la audición
Con el envejecimiento, las células del cuerpo se regeneran cada vez más lentamente, provocando que el deterioro de los órganos y tejidos sea mayor. En el caso de la audición, este deterioro natural se conoce como presbiacusia y genera hipoacusia, es decir, la pérdida de audición.
Además, factores como la exposición a ruidos muy fuertes de manera continuada o enfermedades crónicas aumentan exponencialmente la posibilidad de que la audición se vea afectada.
Presbiacusia: deterioro natural del oído con la edad
Se trata de un proceso natural asociado a la edad en el que se produce una pérdida gradual de la audición con el paso de los años.
A partir de los 40 años aproximadamente, la pérdida de audición comienza a producirse, aunque normalmente no suele ser hasta los 60 o 70 cuando esa hipoacusia comienza a notarse.
La disminución de las capacidades cognitivas en el caso de la presbiacusia se debe a que el oído interno sufre cambios en las terminaciones nerviosas encargadas de transmitir la información recibida al cerebro. Es una condición habitualmente irreversible de pérdida de audición y de la calidad de esta. Algunas causas de presbiacusia, como la presencia de un tapón de cerumen o la inflamación del órgano del oído por una infección, sí son reversibles.
Conviene recordar que la probabilidad de perder la capacidad auditiva puede aumentar por factores genéticos. Además, cuando se trata de presbiacusia, la pérdida auditiva no es repentina, sino que se trata de un proceso que dura años, en los que la persona cada vez tiene más dificultades para escuchar con claridad.
Otras causas comunes de pérdida auditiva en el adulto mayor
- Exposición prolongada a ruidos intensos: la exposición prolongada a sonidos superiores a 70 decibelios puede dañar permanentemente el oído interno.
- Acumulación de cerumen y obstrucciones auditivas: su presencia en el oído puede incrementar los síntomas de presbiacusia.
- Medicamentos ototóxicos y enfermedades crónicas: algunos medicamentos pueden dañar el oído interno de manera temporal o permanente.
- Infecciones, traumatismos o cirugías previas: las infecciones recurrentes o traumatismos causados por exposiciones prolongadas a fuertes ruidos pueden causar y agravar la presbiacusia.
Factores de riesgo que agravan la pérdida auditiva
La discapacidad auditiva en personas mayores puede tener multitud de causas y agravantes que hacen que la pérdida de audición se desarrolle con mayor rapidez.
A continuación, se detallan algunos de los principales factores de riesgo que pueden afectar a la salud auditiva:
Hábitos de vida y exposición ambiental
Cuidar la salud auditiva y evitar exponer los oídos a ruidos excesivos de manera prolongada es una de las mejores maneras de prevenir la sordera en la vejez.
Si se puede prever que se va a estar expuesto a un sonido perjudicial para la salud durante un tiempo prolongado, existen tapones y cascos diseñados para proteger los oídos en entornos de trabajo y ocio.
Genética y predisposición individual
Existen algunos factores y mutaciones genéticas que provocan que algunas personas tengan más tendencia a sufrir una pérdida auditiva durante la vejez que otras.
Estudios recientes han permitido identificar diferentes genes que se relacionan con la pérdida de audición, no solo en las personas mayores, sino también en niños y jóvenes.
Salud general y otras enfermedades que afectan la audición
El oído está compuesto por huesos y membranas que se interrelacionan para recibir y transmitir el sonido al cerebro. Esta interrelación entre las diferentes partes del oído hace que este sea uno de los órganos más complejos y frágiles del cuerpo humano.
Infecciones como la otitis o la enfermedad de Ménière afectan directamente a la salud del oído, provocando pérdida de audición y vértigos. Sin embargo, otras enfermedades como la diabetes o la artritis no afectan directamente a la salud del oído, pero sí aumentan el riesgo de sufrir sordera en las personas afectadas.
Señales y síntomas de la pérdida auditiva en adultos mayores
En una residencia para mayores, los profesionales médicos se encargan de prestar atención a determinados síntomas que pueden ser indicativos de pérdida de audición. Estos son algunos de los síntomas más habituales:
– Dificultad para entender conversaciones, especialmente en ambientes ruidosos: cuando una persona comienza a perder capacidad auditiva, donde más dificultades se suelen experimentar es en entornos ruidosos con conversaciones cruzadas, como un restaurante.
– Necesidad de subir volumen de dispositivos y zumbidos: puede ocurrir que, además de perder audición, se empiecen a escuchar zumbidos o pitidos que generan malestar e irritación y la necesidad de subir el volumen de la televisión o el teléfono.
– Impacto social: aislamiento, frustración y cambios en la comunicación son algunas de las principales consecuencias de la pérdida auditiva que se pueden observar y detectar en adultos mayores.
Prevención y manejo de la pérdida auditiva
En Amavir, no solo es fundamental el cuidado de las personas mayores, sino también la prevención de enfermedades y condiciones que afectan a la salud física y mental de los residentes.
Hábitos de protección frente al ruido y cuidado del oído
Algunos hábitos que perjudican gravemente la salud auditiva son el uso de auriculares durante largos periodos de tiempo a un volumen excesivo.
Además de utilizar los auriculares a un volumen razonable, para aquellas personas expuestas a fuertes ruidos de manera habitual en el entorno laboral o en eventos como conciertos, existen cascos de protección que minimizan el impacto del sonido en la salud auditiva.
Revisiones auditivas periódicas y atención temprana
Durante la edad adulta y especialmente en el envejecimiento, es importante acudir a revisiones periódicas para comprobar que los niveles de pérdida auditiva no son superiores a lo esperado en esta etapa vital.
Opciones de tratamiento: audífonos, implantes y abordaje médico de causas reversibles
En primer lugar, si la pérdida de audición se debe a una causa reversible o temporal, el personal médico puede identificar y tratar con medicamentos la enfermedad, la infección o la obstrucción. Si se trata de hipoacusia por presbiacusia, los audífonos o implantes pueden ser una gran opción para mejorar no solo la audición, sino la calidad de vida en general.
En caso de pérdida auditiva severa, puede ser necesaria la intervención quirúrgica para la colocación de un implante coclear que actúa saltándose las partes dañadas del oído y transmitiendo el sonido directamente al cerebro para que lo procese.
En aquellos casos de hipoacusia más leve, con utilizar un audífono adaptado a las necesidades del día a día y a las preferencias individuales es suficiente para mejorar la calidad de vida de la persona.
Recomendaciones para familiares y cuidadores
Detectar signos de alerta y acompañar la comunicación
Los tipos y síntomas del deterioro cognitivo pueden ser muy variables y a menudo confundirse con algunos de los síntomas de la pérdida auditiva. Sin embargo, existen ciertos síntomas y señales de alerta que permiten que familiares y profesionales realicen una detección temprana y puedan tomar medidas preventivas.
Además de conocer síntomas de la hipoacusia como el aislamiento social o la dificultad para mantener conversaciones, es importante que, si una persona comienza a tener pérdida auditiva, se le acompañe en el proceso para que se sienta acompañada, comprendida y que este cambio tenga un impacto mínimo en la salud mental.
Adaptar el entorno y apoyar la salud auditiva
Por ejemplo, hablar mirando de frente a la persona con pérdida auditiva para facilitarle la lectura de los labios; prestar especial atención a la persona mayor durante conversaciones en entornos ruidosos, asegurándose de que se siente incluida; y, por supuesto, repetir la información las veces que sea necesario con paciencia y evitando mostrar señales de cansancio que puedan generar frustración.
Cada vez más, la detección de la presbiacusia es más rápida y temprana gracias a los avances médicos. Sin embargo, conocer las causas de la pérdida de audición en el adulto mayor, así como los síntomas, ayuda a que el entorno familiar acompañe a la persona en el proceso y comprenda mejor la situación por la que está pasando.