La vacunación en la tercera edad contribuye a reducir el riesgo de hospitalizaciones y complicaciones graves asociadas a determinadas infecciones. La guía de vacunación en personas mayores protege contra infecciones críticas como la gripe, el neumococo, el COVID-19 y el herpes zóster, preservando su autonomía.
Desde Amavir recomendamos seguir el calendario de vacunación indicado para el adulto mayor, teniendo en cuenta las recomendaciones sanitarias de cada comunidad autónoma y la situación clínica de cada persona. Los temas tratados en este blog son:
- La importancia de la vacunación a partir de los 65 años.
- Las vacunas recomendadas para adultos mayores son las de la gripe, el neumococo, el COVID-19, el herpes zóster, y el tétanos y la difteria.
- Es importante atender al calendario de vacunación recomendado para adultos mayores de cada comunidad y consultar con el médico de cabecera si es necesario actualizar alguna vacuna.
- La vacuna neumocócica resulta crítica para prevenir la neumonía bacteriana.
- Consejos para los cuidadores antes y después de la vacunación.
- La vacunación sistemática en los centros Amavir ayuda a frenar los brotes infecciosos comunitarios.
¿Por qué es vital la vacunación a partir de los 65 años?
La vacunación a partir de los 65 años es especialmente relevante porque el sistema inmunitario pierde eficacia con la edad, un proceso conocido como inmunosenescencia. Esto puede aumentar el riesgo de sufrir infecciones graves, hospitalizaciones y complicaciones.
- Preservación de la calidad de vida: La vacunación a partir de los 65 años contribuye a mantener la calidad de vida y favorecer un envejecimiento activo. El debilitamiento progresivo del sistema inmunitario puede aumentar el riesgo de complicaciones y derivar en una pérdida de autonomía.
- Gestión de enfermedades previas: La presencia de enfermedades previas como diabetes, enfermedades cardiovasculares o respiratorias, así como otras situaciones de cronicidad, requiere una valoración personalizada y un calendario de vacunación indicado por el médico.
- Reducción de ingresos hospitalarios: Inmunizar a la población en la tercera edad ayuda a reducir las hospitalizaciones, beneficiando tanto a los adultos mayores como al sistema sanitario.
¿Qué vacunas se recomiendan en adultos mayores?
Las vacunas recomendadas son la de la gripe, del neumococo, del COVID-19, del herpes zóster y del tétanos y difteria.
El envejecimiento del sistema inmunitario hace que las personas mayores sean más vulnerables a infecciones respiratorias y bacterianas, por lo que mantener el calendario vacunal actualizado resulta fundamental.
Vacuna de la gripe
Los cuidados para prevenir la gripe son fundamentales, ya que puede favorecer la aparición de otras patologías como bronquitis, sinusitis o neumonía.
La vacuna antigripal se recomienda cada año, especialmente durante la campaña de otoño e invierno. En adultos mayores ayuda a reducir el riesgo de complicaciones respiratorias, hospitalizaciones y mortalidad asociada a la gripe estacional.
Además, vacunarse disminuye la probabilidad de empeoramiento de enfermedades crónicas como insuficiencia cardíaca, diabetes o EPOC.
Vacuna del neumococo
La infección por neumococo provoca patologías como la meningitis, sepsis, sinusitis o neumonía. Es muy importante saber cómo prevenir la neumonía en mayores ya que su tasa de mortalidad se sitúa entre el 20 y el 40 %.
La vacuna frente al neumococo protege contra infecciones bacterianas graves como neumonía, meningitis y bacteriemia. Las personas mayores presentan un riesgo más elevado de desarrollar neumonía neumocócica y sufrir complicaciones severas.
Dependiendo del historial vacunal y de las recomendaciones sanitarias, pueden administrarse diferentes tipos de vacunas antineumocócicas.
Vacuna contra el COVID-19
Las dosis de refuerzo frente al COVID-19 siguen siendo importantes en adultos mayores, ya que la inmunidad puede disminuir con el tiempo. La vacunación ayuda a reducir el riesgo de enfermedad grave, hospitalización y fallecimiento.
Las campañas de refuerzo suelen adaptarse a las variantes circulantes y se administran especialmente antes de las temporadas de mayor transmisión.
Vacuna del herpes zóster
El herpes zóster, también conocido como “culebrilla”, aparece por la reactivación del virus de la varicela y es más frecuente con la edad. Puede causar dolor intenso y neuralgia posherpética, una complicación que puede durar meses o incluso años.
La vacunación ayuda a prevenir tanto la enfermedad como algunas de sus complicaciones más incapacitantes.
Vacuna Td/Tdap (tétanos y difteria)
La vacuna Td o Tdap protege frente al tétanos y la difteria, y en algunos casos también frente a la tos ferina. Se recomienda administrar dosis de refuerzo periódicas para mantener la inmunidad activa.
Mantener esta vacuna al día es especialmente importante ante heridas o lesiones que puedan favorecer infecciones tetánicas.
Calendario de vacunación recomendado para adultos mayores
Es recomendable revisar el calendario de vacunaciones de cada Comunidad Autónoma y consultar con el médico de familia cuáles son las más adecuadas para cada paciente. No obstante, aquí te presentamos una guía de vacunación.
| Vacuna | Frecuencia | Edad recomendada |
| Gripe | Dosis anual | A partir de los 60-65 años |
| COVID-19 | Dosis anual | A partir de los 70 años |
| Neumococo | Vacuna polisacárida (VNP23) sola o combinada con la vacuna conjugada (VNC13) | A partir de los 65 años |
| Herpes zóster | Dos dosis separadas por al menos ocho semanas | A partir de los 65 años |
| Tétanos y Difteria (Td) | Una dosis de refuerzo cada 10 años | A partir de los 65 años |
Mitos comunes sobre las vacunas en la tercera edad
Existen muchas creencias erróneas sobre la vacunación en adultos mayores que pueden generar dudas o retrasar la protección frente a enfermedades importantes. Conocer la información correcta ayuda a tomar decisiones más seguras y basadas en evidencia.
- “Las vacunas pueden provocar la enfermedad”
Las vacunas aprobadas no causan la enfermedad que buscan prevenir. Algunas pueden producir efectos leves y temporales, como dolor en el brazo, fiebre baja o cansancio, pero esto forma parte de la respuesta normal del organismo.
- “La vacuna de la gripe no funciona”
La vacuna antigripal no garantiza una protección del 100 %, ya que los virus cambian cada temporada. Sin embargo, sí reduce significativamente el riesgo de hospitalización, complicaciones graves y fallecimiento en personas mayores.
- “Ya tuve esa enfermedad, no necesito vacunarme”
Haber pasado una infección no siempre proporciona protección duradera. En algunos casos, como COVID-19 o herpes zóster, la vacunación sigue siendo recomendable para reforzar la inmunidad y reducir recaídas o complicaciones.
- “Las vacunas son peligrosas para personas mayores”
Las vacunas recomendadas para adultos mayores pasan controles estrictos de seguridad y son supervisadas continuamente por las autoridades sanitarias. En general, los beneficios superan ampliamente los posibles efectos secundarios leves.
Consejos para cuidadores: cómo preparar al mayor para la vacuna
El acompañamiento de familiares y cuidadores puede marcar una gran diferencia en la experiencia de vacunación de una persona mayor. Una buena preparación ayuda a reducir la ansiedad, mejorar el confort y facilitar el seguimiento posterior.
Antes de la cita, conviene conocer:
- Qué vacuna se administrará
- Cuáles son sus beneficios
- Qué efectos secundarios leves pueden aparecer
Resolver dudas con el personal sanitario ayuda a transmitir tranquilidad y confianza. Asimismo, aprovecha este momento para comunicar al profesional sanitario si la persona presenta fiebre, alergias, tratamientos específicos o enfermedades recientes.
Por otro lado, también es conveniente que la persona mayor acuda bien hidratada y haya comido adecuadamente, para evitar mareos o sensación de debilidad tras la vacunación.
Tras la administración, es normal permanecer unos minutos en observación. En las horas siguientes pueden aparecer molestias leves como dolor en el brazo, cansancio o febrícula, que suelen desaparecer rápidamente.
Por último, hay que atender también a las vacunas para viajar en verano si se planea realizar un viaje. Acude al médico de cabecera si tienes cualquier duda.
Vacunación en residencias y centros para mayores
La vacunación en residencias de mayores y centros de mayores es una estrategia clave de salud pública, ya que estos entornos concentran a personas especialmente vulnerables a infecciones respiratorias y brotes epidémicos.
En muchos casos, las vacunas se administran directamente en el propio centro por equipos sanitarios, lo que facilita el acceso y aumenta la cobertura vacunal. Esto evita desplazamientos y reduce barreras logísticas para los residentes.
La vacunación no solo protege a los residentes, sino también al personal del centro y a las visitas, reduciendo la transmisión de enfermedades dentro de la comunidad, especialmente durante las campañas de otoño e invierno.
Preguntas frecuentes sobre la vacunación en ancianos
¿Son seguras las vacunas para mayores con enfermedades crónicas?
Sí. Las vacunas recomendadas para personas mayores están específicamente indicadas también para quienes tienen enfermedades crónicas. De hecho, en estos casos la vacunación es aún más importante, ya que estas patologías aumentan el riesgo de complicaciones graves ante infecciones.
¿Tienen efectos secundarios las vacunas en la tercera edad?
Las vacunas pueden producir efectos secundarios leves y temporales, como dolor en el lugar de la inyección, cansancio, fiebre baja o malestar general.
¿Dónde debe acudir un mayor para vacunarse?
Las personas mayores pueden vacunarse en centros de salud, consultas médicas de atención primaria y, en algunos casos, en campañas específicas organizadas por servicios de salud pública.
¿Es necesaria la vacuna de la gripe cada año?
Sí. La vacuna de la gripe se recomienda todos los años porque el virus cambia constantemente y las cepas circulantes pueden variar de una temporada a otra.
La vacunación anual ayuda a mantener una protección actualizada y reduce el riesgo de complicaciones, hospitalización y fallecimiento en adultos mayores.
En definitiva, seguir la guía de vacunación en personas mayores no es un mero trámite sanitario, sino la estrategia más efectiva para frenar el desgaste de las defensas y prevenir hospitalizaciones innecesarias. Mantener el calendario al día frente a la gripe, el neumococo o el COVID-19 contribuye a proteger la autonomía y la salud de nuestros mayores.