Acompañada por el director general de Atención al Mayor, pudo participar junto a residentes y niños en varias de las actividades organizadas.
La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, Ana Dávila-Ponce de León, ha visitado la residencia de mayores Amavir Coslada para conocer de primera mano cómo son nuestros campamentos intergeneracionales de verano «De acampada con mis abuelos», en los que durante una semana conviven en los propios centros residentes y niños de entre 6 y 12 años, que son nietos o bisnietos de los usuarios o hijos de los trabajadores. En la visita ha estado acompañada por el director general de Atención al Mayor y la Dependencia, Óscar Álvarez.
Durante la visita, Dávila ha compartido con los participantes dos actividades muy especiales, como son la terapia con animales y el juego en el jardín con paracaídas. En declaraciones a los medios de comunicación, la consejera ha destacado que este tipo de actividades “favorecen el intercambio y el enriquecimiento mutuo, además de fomentar el envejecimiento activo. Es una iniciativa de gran valor que cuenta con todo nuestro apoyo y agradecimiento”.
En esta nueva edición de «De acampada con mis abuelos», participan más de 270 menores en 19 residencias de Amavir de la Comunidad de Madrid (más de 400 en toda España), que conviven durante una semana con personas mayores residentes y compartirán con ellas numerosas propuestas, entre las que se incluyen talleres de elaboración de helados y chapas, juegos tradicionales, sesiones de lectura, manualidades y olimpiadas intergeneracionales. Además, esta iniciativa contribuye a favorecer la conciliación de la vida laboral y familiar, ya que muchos de los participantes son hijos de los profesionales que trabajan en estos centros.
Para la consejera, estos campamentos constituyen una herramienta eficaz para combatir la soledad y reforzar el bienestar emocional de las personas mayores con la creación de un espacio de cohesión social. Para los más jóvenes, supone una oportunidad de aprender valores como el respeto, la empatía, la solidaridad y la responsabilidad. Las relaciones entre distintas generaciones suponen uno de los principales ejes del Plan de Envejecimiento Activo y Prevención a la Dependencia del Gobierno regional, que puso en marcha el año pasado con un total de 100 medidas, que suman 400 millones de euros anuales, dirigidas a garantizar que el aumento de la esperanza de vida vaya acompañado de más salud, autonomía, seguridad jurídica y oportunidades de desarrollo personal.


