Un grupo de mayores de Amavir Oblatas y Amavir Argaray han podido disfrutar de esta iniciativa, impulsada por la Fundación Baluarte y la Fundación la Caixa.
Un grupo de residentes de Amavir Oblatas y Amavir Argaray han tenido la suerte de poder asistir a un concierto exclusivo que la Orquesta Sinfónica de Navarra ha dado en el Auditorio Baluarte de Pamplona en homenaje a las personas mayores de la comunidad. En total, han asistido unos 250 mayores y profesionales procedentes de una quincena de centros sociosanitarios. La propuesta, que ha sido impulsada por el Programa Educativo y Social de la Fundación Baluarte con la colaboración de la Fundación la Caixa, tenía como objetivo acercar la música en vivo a personas que, en muchos casos, tienen más dificultades para disfrutar de una experiencia cultural de estas características.
Según ha explicado Ione Arroniz, coordinadora del Programa Educativo y Social de la Fundación Baluarte, “el concierto, de carácter matinal, responde a criterios terapéuticos y de bienestar, al programarse en un momento del día en el que las personas mayores presentan mejores niveles de atención y energía”. Durante unos 40 minutos, el público ha disfrutado de una selección de la suite Romeo y Julieta, del compositor Serguéi Prokófiev. La obra ha sido interpretada por la Orquesta Sinfónica de Navarra, bajo la dirección de su titular y director artístico, Perry So.
Para muchas de las personas asistentes, la sesión ha supuesto volver a escuchar una orquesta sinfónica en directo. Para otras, ha sido la primera oportunidad de vivir de cerca una interpretación musical de estas características en Baluarte. Arroniz ha destacado el valor que puede tener la música instrumental en vivo en el bienestar de las personas mayores. “La música instrumental en vivo puede contribuir a mejorar la concentración, reducir la ansiedad y estimular la memoria, aspectos especialmente relevantes en personas con deterioro cognitivo”, ha expresado.
La coordinadora también ha subrayado la importancia de salir del entorno habitual. Según ha señalado, la experiencia compartida “favorece la interacción social y ayuda a prevenir situaciones de aislamiento”.
La propuesta se ha enmarcado en el compromiso de Fundación Baluarte por promover el acceso universal a la cultura. También ha buscado crear experiencias significativas para públicos diversos y acercar la música sinfónica a colectivos que no siempre pueden disfrutar de ella en condiciones habituales.


